domingo, 11 de febrero de 2018

90.- "LA PROTECTORA" - c/ Tenorio, 23, El Garbanzal, La Unión



“La Sociedad de Socorro Mutuo”, tenía como finalidad socorrer a sus afiliados, en caso de enfermedad a través de un subsidio. Su sede estaba ubicada en la esquina de la calle Ave María, frente a la Iglesia de El Garbanzal, pedanía de la localidad minera de La Unión. Este fue el objetivo de esta institución benéfica durante varias décadas.

A principios del siglo XX la Sociedad se trasladó a su nueva sede ubicada en la calle Tenorio, en la misma localidad, transformation en la "Sociedad Recreativo Cultural La Protectora”.

A partir de ese momento la sede de "La Protectora" pasó a ser un lugar de ocio que disponía de bar, biblioteca, sala de juegos, y salón de baile con escenario, en el que se encontraban dos enormes y valiosos cuadros de principios del siglo XX, plasmando uno de ellos la Finca de Juan Martínez Conesa. Fueron famosos sus bailes de “la piñata”, a los que asistían gentes de toda la comarca. Hoy día este salón se ha convertido en una sala de bingo. Entre sus presidentes, destacaron especialmente D. Juan Murcia y D. José Viviancos por la entrañable labor que realizaron, así como el secretario D. José Sánchez Conesa.

El edificio en cuestión se encuentra ubicado entre las calles Tenorio, Ave María y Paredes, en el barrio de El Garbanzal.

Es una construcción de una sola planta con cubierta inclinada de teja de estilo ecléctico con algunos detalles modernistas. Su  fachada principal que da a la calle Tenorio, presenta una composición simétrica, de cinco ejes, con acceso por el eje central.


La decoración se concentra en los guardapolvos de los vanos y en la cornisa, que además de hiladas de ladrillo en distintas posiciones contiene una hilada de azulejos bellamente decorados.




Dignos de destacar son los adornos vegetales que enmarcan los vanos por su diseño antropomorfo.



Se ignora quien fue el autor del edificio ni su fecha exacta de construcción, aunque hay fuentes que la fechan hacia 1897.

El edificio ha sufrido varias reformas, consecuencia de las cuales los característicos vanos rectangulares de proporción vertical fueron cegados parcialmente, disponiendo en la actualidad ventanas de forma cuadrada protegidas por unas rejas modernas que afean y alteran la estética de dichos vanos.

También se a modificado el revestimiento de fachada, presentando distintos tipos de alicatados sin ninguna coherencia entre ellos y el resto del edificio.

Llaman la atención negativamente, el poco cuidado que se ha puesto en la cartelería y en la instalación eléctrica, incluyendo el cableado por la fachada, que afean, aun más si cabe, esta interesante edificación.

El edificio goza de un grado de protección 3 (Ambiental).

Fuentes
  • Cegarra Beltrí, Guillermo y Sánchez Espinosa, Elvira "Arquitectura Modernista en la Región de Murcia". Libros Mablaz. Madrid, 2013.
  • Exmo. Ayuntamiento de La Unión. "Catálogo de bienes protegidos de La Unión"


domingo, 28 de enero de 2018

89.- FERRETERÍA GUILLAMÓN - c/ Frenería 9 (anterior 15), Murcia




Entre el primer edificio modernista del arquitecto José Antonio Rodríguez, la Casa Díaz Cassou (1900-1908), y el último, el de la "Ferretería Guillamón" (1920-1924), pasaron una veintena de años durante los cuales Rodríguez apenas empleó dicho estilo en sus edificaciones, lo cual es cuando menos, sorprendente. 

El empleo del modernismo en esta última obra es algo inusual ya que está fuera de época, pues el modernismo había pasado de moda hacía unos años, siendo esta la última obra realizada en dicho estilo en la Región de Murcia.

Seguramente ambos edificios se diseñarían siguiendo las directrices y adaptándose a los gustos de los propietarios, Pedro Díaz-Cassou y Víctor Guillamón Saorín, respectivamente.

Imagen antigua en la que se puede entrever ver a la izquierda el edificio de la Ferretería
Este edificio de planta baja y tres pisos, se levanta en una parcela irregular ubicada en la zona más señorial de la capital murciana, entre la zona de la Glorieta (en aquellos tiempos más conocida como El Arenal) y la Plaza de Belluga. 

La estrechez de las calles Frenería, Sol y San Patricio, que lo delimitan, hace que tanto su contemplación como el fotografiarlo, sean tareas bastante complicadas. 

Detalle de una de las cúpulas

En el edificio de la "Ferretería Guillamón", y para solventar los problemas de la parcela, el arquitecto opta por la solución de construir dos miradores circulares en cada una de las esquinas rematados por una cúpulas de zinc ligeramente abombadas y adornadas en su parte superior por guirnaldas doradas, que le dan al edificio un cierto aire afrancesado y señorial.

Fachada de la calle Frenería

Fachada de la calle San Patricio
Las tres fachadas siguen el mismo estilo compositivo, siendo la de la calle Sol, más larga que las de las calles Frenería y San Patricio. 

Detalle de uno de los tragaluces de la antigua Ferretería

Rotulo con el nombre del establecimiento
Ademas de estos miradores, hay que destacar las rejerías de los balcones y los tragaluces de la planta baja, y el rótulo metálico del establecimiento original, que todavía se conserva.

D. Víctor Guillamón Saorín era, casi con toda seguridad, natural de Ricote, y debió de establecerse muy joven en la ciudad de Murcia en busca de trabajo, entrando a trabajar en una ferretería, negocio que adquirió al cabo de unos años. 

La "Ferretería Guillamón" pasó por diversos locales de la capital, quedando finalmente instalada en los bajos del edificio de su propiedad.

El Sr. Guillamón participó en otros negocios como la "Sociedad de Seguros La Positiva". Así mismo, poseía diversos terrenos agrícolas en Ricote. Fue también miembro activo de la Cámara de la Propiedad Urbana de la provincia de Murcia, en donde llegó a ocupar el cargo de tesorero.

Estuvo casado al menos dos veces, ya que su primera esposa, falleció apenas unos días después de su boda, con sólo 20 años de edad.

La última referencia que conocemos de él es de 1938, en plena Guerra Civil, por lo que suponemos que pudo fallecer en la contienda.

La ferretería pasó a manos de sus hijos, y siguió funcionando al menos hasta mediados de los años sesenta.

Publicidad de la década de los sesenta de la Ferretería
El edificio, propiedad todavía de la familia, está actualmente dedicado a oficinas, y la antigua ferretería alberga un establecimiento comercial.

Se encuentra en muy buen estado de conservación tras una reciente restauración, y afortunadamente cuenta con un grado de protección 2 (Estructural).

martes, 16 de enero de 2018

88.- JOSE ANTONIO RODRÍGUEZ MARTÍNEZ [Murcia, 1868 - Murcia, 1938]: ARQUITECTO


Retrato original en poder de la familia, publicado por primera
vez en el libro “José Antonio Rodríguez. Arquitecto (1868-1938)”
Nacido en el seno de una familia de clase media de Murcia que regentaba un taller de joyería, no quiso seguir la profesión familiar y, pese a la oposición de su madre, se trasladó a Madrid para estudiar Arquitectura en la Academia de San Fernando.

A mitad de la carrera tuvo que dejar los estudios a causa del tifus, que le mantuvo un año en cama, tiempo que aprovechó para aprender a tocar el violín, siendo desde entonces la música una de sus grandes pasiones. Finalmente obtuvo el título de Arquitecto en 1893. 

Al término de sus estudios se traslada a Murcia para empezar a trabajar en el ejercicio libre de la profesión. En 1897 el arquitecto Justo Millán, propone al cabildo que nombre a Rodríguez suplente en la Diócesis. A partir de ese momento colabora con él por toda la provincia. 

Entre 1902 y 1928 desempeñó el cargo de Arquitecto Municipal de Murcia, tras la renuncia de Pedro Cerdán. Trabajó con este último arquitecto en diversas obras (“La Convalecencia”, “Mercado de Verónicas”...).

En 1929 viajó a la Exposición Iberoamericana de Sevilla y a la Universal de Barcelona, siendo el responsable del diseño de la “Casa de Murcia” en el Pueblo Español de esta última localidad.


Casa Diaz Cassou, en Murcia
Profundamente influido por su maestro Justo Millán, su obra se mueve entre un modernismo historicista (la “Casa Díaz Cassou”), que con los años se vuelve casi novecentista (“Ferretería Guillamón”), estilo este último que predomina en su producción de las décadas de los años veinte y treinta (“Edificio de la Sociedad de Cazadores”, “Casa Cerdá”, “La Alegría de la Huerta”...). Fue el autor del primer edificio de altura levantado en la capital: la “Casa de los Nueve Pisos”.
Imagen antigua de la Casa Cerdá en la Plaza de
Santo Domingo de Murcia. En el entresuelo derecha
de este edificio nació el autor de este blog,
concretamente en la 2ª habitación empezando
desde la izquierda. 

Edificio de la Sociedad de Cazadores, en Murcia

Cúpula del Edificio de la Ferretería
Guillamón, en Murcia

Da la impresión que para Rodríguez el modernismo es un estilo más de su repertorio que emplea ocasionalmente, probablemente a petición de los propietarios.

La mayoría de su obra está localizada en la capital, siendo el autor de muchos de los edificios monumentales existentes en el eje de la Traperia, desde la Plaza de Santo Domingo a la Plaza de la Catedral, y también en la calle de la Platería, que le dan ese aspecto señorial al centro de la ciudad de Murcia.

No faltan edificios suyos en otros lugares de la provincia como Alcantarilla, Abarán, El Palmar o Lorca, siendo más que probable que algunas de las obras modernistas de ciudades y pueblos del interior de la provincia que permanecen en el anonimato, sean obra suya.

Además de los cargos anteriormente mencionados fue: Arquitecto Municipal y Diocesano de Orihuela al menos a partir de 1915*; Arquitecto Municipal de Cieza (1898)*; Jefe de Bomberos de Murcia; Presidente de la Sociedad de Mejoras y Urbanización; miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; Socio de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia y cofundador, y Presidente, de la Cofradía del Perdón.

Estaba en posesión de diversas condecoraciones como: la Cruz de 2ª Clase del Mérito Militar, la Gran Placa de Honor y Mérito y la Medalla de 1ª Clase de la Cruz Roja, y la Medalla de plata de Alfonso XIII.


Obras con elementos modernistas en la Región de Murcia
  • Alcantarilla
    • Casa Vicent o Casa de Juan Antonio López (atribuida)
  • Lorca
    • Capilla y Panteón de los Condes de San Julián
* Informaciones facilitadas por Valentí Pons Toujouse

Fuentes:
  • Cegarra Beltrí, Guillermo y Sánchez Espinosa, Elvira "Arquitectura Modernista en la Región de Murcia". Libros Mablaz. Madrid, 20
  • Nicolás Gómez, D. “Arquitectura y arquitectos del siglo XIX en Murcia”. Ayuntamiento de Murcia. Colegio de Arquitectos, Murcia, 1993.
  • Pérez Rojas, F. J. “Cartagena 1874-1936. Transformación urbana y arquitectura”. Editora Regional, Murcia, 1986.
  • Tomás Gabarrón, Lorenzo “José Antonio Rodríguez. Arquitecto (1868-1938)”. Ed. Fundación Universitaria San Antonio (UCAM). Murcia, 2013.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

87.- ANTIGUO MATADERO MUNICIPAL – La Fontana. Camino de La Algameca. Barrio de La Concepción. Diputación de San Antonio Abad, Cartagena


Fotografía de Casaú en la que se puede observar al
Matadero en pleno funcionamiento
Uno de los edificios menos conocidos de la ciudad de Cartagena es el antiguo Matadero Municipal. Fue proyectado en 1889 por el arquitecto Tomás Rico, aunque no fue construido hasta 1892.

Y decimos que es un gran desconocido, porque a mediados de los años 50 sus siete pabellones quedaron integrados en el cuartel del Tercio de Levante de Infantería de Marina, como edificios anexos.

El conjunto es de estilo ecléctico con elementos que ya anticipan el modernismo, que se va a imponer en la ciudad departamental a raíz de la construcción, cinco años más tarde, de la Casa Cervantes. 
En la parte inferior de la fotografía aérea se pueden observar
los pabellones, plenamente integrados en las instalaciones
militares del cuartel del Tercio de Levante de Infantería de Marina
(Fotografía: alcantara.forogratis.es)
Los pabellones más interesantes desde el punto de vista arquitectónico son los dos frontales y el principal, ubicado en el centro. 

Construidos de mampostería (aunque según puede verse en diversas fotografías han sido progresivamente revocados y pintados de blanco), con unos perfiles enmarcados y reforzados con ladrillos vistos que a su vez, y en combinación con diversas piezas cerámicas, decoran los edificios.La techumbre, muy inclinada y de teja plana, dispone de cornisas con contrafuertes de madera, diseño que tuvo mucha aceptación en las villas construidas en las afueras de Cartagena a caballo entre los siglos XIX y XX. 

Imagen de Casaú, en la que se puede observar las primitivas
instalaciones del cuartel, antes de que el Matadero, en la
parte izquierda de la imagen, quedase integrado en ella.
Postal de 1964 en la que se puede observar como todos los pabellones,
 excepto uno del frente, todavía mostraban su aspecto original


Postal de 1972 en la que ya se pueden observar que los dos
pabellones de la parte frontal habían sido revocados y pintados de blanco
Imagen reciente en la que ya se puede apreciar ya todos los
pabellones revocados y pintados de blanco
(Fotografía: alcantara.forogratis.es)
En fotografías antiguas se pueden observar las primitivas las puertas de acceso, que eran unos de los elementos más interesantes del conjunto y que, lamentablemente, han desaparecido. 

Llamo la atención sobre la ausencia de protección de estos pabellones, situación peligrosa ya que podrían sucumbir víctima de la piqueta en cualquier futura reforma del mencionado Cuartel. De hecho en las fotografías se puede observar que al menos las dos naves de los laterales han sido alteradas de forma significativa.

imagen aérea en la que se puede observar la alteración sufrida
por las naves laterales
Fuentes
  • Cegarra Beltrí, G. y Sánchez Espinosa, E. "Arquitectura Modernista en la Región de Murcia"
  • Pérez Rojas, F. J. “Cartagena 19874-1936 (Transformación urbana y arquitectura)”
  • Web almagro.forogratis.es
  • Web http://www.amigosdelamili.com/


viernes, 8 de diciembre de 2017

86.- FINCA DEL INGLÉS - Carretera E-16 desde Cuesta Blanca al Cedadero Km 1,4. Perín. Cartagena


Edificio principal que alberga al restaurante "Castillo del Pinar",
  proyectado por Francisco de Paula Oliver
Los edificios existentes en la llamada “Finca del Inglés” fueron levantados en una gran finca arbolada de pinos y con mucha vegetación, que en su día fue propiedad de la compañía inglesa “The Carthagena Mining and Water Cº Ltd”, que a principios del pasado siglo era la responsable de llevar agua a la ciudad de Cartagena, antes de que llegase el trasvase del Taibilla.

Inicialmente se levantaron los almacenes realizados en mampostería de piedra rústica de estilo gaudiniano, según proyecto de 1908 del arquitecto Tomás Rico, añadiéndose en 1912 la casa principal, construida como residencia veraniega del cónsul inglés, obra de Francisco de Paula Oliver, diseñada siguiendo el mismo estilo de los primeros edificios.



Conjunto de edificios diseñados por Tomás Rico
Así mismo los elementos del jardín como barandillas, escaleras, pérgolas y bancos, siguen el mismo aspecto primitivista que se funde con el árido entorno, según las pautas que el genial Antonio Gaudí había empleado en el Parque Güell, sin duda inspirador de esta obra.


Elementos del jardín


El edificio principal costa de dos plantas con terraza plana en el primer piso, sobre el que se levanta en uno de los extremos, un segundo cuerpo que se destaca como una torre. Todas las puertas y ventanas son de arcos rebajados y las esquinas de la construcción tienen contrafuertes rematadas por pináculos.


Con los años la finca pasó a ser propiedad del cónsul sueco en Cartagena, hasta el año 1975, en el que pasó a manos de la familia de los actuales propietarios.

Estas edificaciones han llegado milagrosamente hasta nuestros días en muy buenas condiciones de conservación ya que albergan desde 1982 al "Restaurante Castillo del Pinar", a cuyos propietarios, que hace unos años amablemente me permitieron el acceso a la finca para poder fotografiar los edificios, quiero agradecer sus desvelos por la conservación de esta original obra, muy poco conocida por los cartageneros a los que animo a que se acerquen a comer allí, y así poder admirar en persona estos interesantes edificios.

Fuentes:
  • Cegarra Beltrí, G. y Sánchez Espinosa, E. "Arquitectura Modernista en la Región de Murcia"
  • Pérez Rojas, F. J. “Cartagena 19874-1936 (Transformación urbana y arquitectura)”
  • Web Restaurante Castillo del Pinar

sábado, 11 de noviembre de 2017

85.- CASA CERVANTES - c/ Mayor 11, Cartagena



La "Casa Cervantes" supuso la llegada del Modernismo a la ciudad de Cartagena, y por extensión a la provincia de Murcia, y fue el edificio que sirvió a Víctor Beltrí para convertirse en el arquitecto favorito de la elitista burguesía cartagenera. Realmente fue el primer encargo importante que recibió después de llegar a Cartagena. 


Ubicado en el nº 11 de la calle Mayor (originalmente en los nº 19 y 23 de dicha calle, y con entrada trasera por la c/ Bodegones 23), la casa se construyó entre 1897 y 1900, para residencia del capitalista minero D. Serafín Cervantes, propietario de la mina “El Porvenir”. El edificio está en el punto más visible de la, por entonces, principal arteria de la ciudad, ya que aprovecha un ligero recodo que hace esta calle. 

La “Casa Cervantes”, también conocida en su tiempo como la “Casa del Quijote”, al parecer por el comportamiento de su propietario, es una de las primeras y más importantes muestras del modernismo arquitectónico en Cartagena, y en él se combinan la naturaleza barroca y escultórica con el expreso deseo de evocar la importancia del emplazamiento y la adopción de un nuevo lenguaje iconográfico en los elementos decorativos. 

La fachada de estilo ecléctico consta de tres pisos y una planta baja. Esta última y el eje central están hechos de mármol blanco de Novelda. Las columnillas, embocaduras y guardapolvos son de piedra artificial y los muros de ladrillo. 


El edificio destaca por la impresión de dinamismo que imprimen los motivos decorativos y, especialmente, las columnillas y zapatas curvas que están concentradas en las cornisas. En la planta baja se puede hablar de una elaboración arquitectónica clásica. La fachada, que incorpora miradores blancos de madera en los extremos es eminentemente simbólica. 




En el frontón que remata la fachada se aloja un paquete de mercancías, una rueda dentada y un ancla; sobre el frontón, dentro de una gran palmeta, hay una cabeza femenina coronada; los motivos del frontón representan la Industria y el Comercio y, la cabeza coronada, el Progreso, aunque puede ser también un símbolo de la ciudad, Cartagena minera y marinera. 



En la planta baja, la espléndida puerta de entrada, probable obra de los hermanos Amaré, representa en sus hojas a Mercurio y a Minerva. La cabeza de Mercurio sobresale en un medallón. Fuera, entre acantos modernistas está el caduceo, una rama de laurel, un pico y una pala. El perfil de Minerva tiene como fondo alusiones a fábricas y pozos de minas. El progreso a través del trabajo, parece el trasfondo de todos estos rostros y objetos y, por encima de ello, el protagonismo del propietario en la vida de la ciudad y en su fomento del trabajo.




Los diversos motivos ornamentales de los guardapolvos, embocaduras y dinteles, especialmente en sus detalles florales y vegetales, son completamente modernistas. El conjunto de la fachada es de un cuidadísimo diseño y una exquisita ejecución, en la que intervienen conjuntamente con el arquitecto magníficos marmolistas, carpinteros y orfebres, dentro del más puro espíritu modernista, que propugnaba la integración de todas las artes aplicadas. El éxito indiscutible de esta obra le sirvió a Beltrí para abrirle definitivamente las puertas de la fama en Cartagena. 



La Casa Cervantes es la protagonista
de numerosas postales de Cartagena 
El edificio despertó una gran expectación en la ciudad, que no terminaba de comprenderlo. Así lo describía la Guía de Cartagena editada en 1902:

 “Entre los edificios que más llaman la atención, figura la casa de Cervantes y el domicilio de la sociedad “El Casino”; aquella es soberbia a primera vista, y más que una obra acabada de arte y prodigio de estilo determinado de arquitectura, debe apreciarse como exhibición deslumbradora de riqueza; los materiales acumulados son costosos, la profusión y variedad de adornos exceden a toda ponderación, pero falta una idea que presida a la construcción y agrupe y ordene los elementos dispersos.” 

Cabecera del número de la revista "Arquitectura y Construcción"
en donde se reproducía la Casa Cervantes
También llamó la atención fuera de Cartagena, siendo reproducido con elogios en el número 101, de 5 de mayo de 1901, de la revista “Arquitectura y Construcción”, que en aquellos momentos era la más prestigiosa revista especializada que se editaba en España. En ella figuraban reproducciones de la fachada y del conocido café-restaurante modernista, “Café-Restaurante de España” que se ubicaba en sus bajos, y que ya fue objeto de una entrada en este blog el 24 de febrero de 2015.

Reproducimos aquí el comentario y una de las ilustraciones que se publicaron en la citada revista “Arquitectura y Construcción”: 



“Casa particular llamada “de Cervantes”, en Cartagena
Arquitecto: Víctor Beltri

Por la Casa de Cervantes se conoce el soberbio edificio construido en la calle Mayor de Cartagena, obra del inteligente Arquitecto D. Víctor Beltri, del cual hoy insertamos autotipias en nuestra Revista. Si no conociéramos de sobra la elegante traza de nuestro compañero, bastaría el fijarnos en el conjunto de detalles en el presente número publicados, para de ello cerciorarnos. 

En la planta baja, construida con ricos materiales, está instalado un café, cuya decoración da idea clara del ingenio de su autor; y los pisos, aunque la casa esté dedicada a alquiler, están también ricamente decorados. En la escalera de honor, al igual que en la entrada principal acaso hay exceso de ornamentación y no sería mucho que este exceso perjudicara en algo a la unidad, que en tan alto grado se observa en las demás partes del edificio.

Dada la originalidad que en él se observa, la riqueza de materiales empleados, y destino por el que se ha construido, es lástima está emplazada en calle tan estrecha, debido a lo cual no permite buen punto de vista para dominarla y juzgar de momento sus proporciones y detalles. De todos modos la maestría de ejecución y el gusto en la combinación y proporcionalidad de masas, hacen que el conjunto del edificio resulte agradable, acreditando a su autor por su manera fácil en desarrollar los múltiples problemas afectos a una construcción de esta naturaleza. S.C.” 

Al menos hubo también otra reseña destacada en la prensa de Madrid, concretamente en el  periódico “El Liberal” de 16 de Febrero de 1900, M. Peral García la elogiaba de la siguiente forma:

“La fachada es lo que se llama una gran obra monumental, que sólo puede realizarse teniendo en cuenta el entusiasmo y los muchísimos miles de duros que en ella ha puesto D. Serafín Cervantes. Ricos mármoles, maderas finas y pulidos bronces son los materiales que desde la robusta base hasta los recortados remates forman el hermoso y artístico conjunto, del que no puede darse idea con la pluma, por lo que la dará la fotografía en los periódicos ilustrados. Bien lo merece la excepcional importancia de la obra, famosa ya en toda esta provincia.”
   
Muchos años después los bajos de la “Casa Cervantes” fueron la sede de la llamada “cocinilla”, que daba comidas gratuitas a los niños pobres y a los indigentes después de la Guerra Civil. 

Del antiguo edificio sólo se conserva la fachada, ya que todo el interior fue remodelado para adaptarlo a las necesidades de una entidad bancaria. Actualmente es sede de la Jefatura de Zona del Banco de Sabadell, antigua CAM, que en 1994 procedió a restaurar e iluminar su fachada. En su interior se encuentra la biblioteca “San Isidoro”, una de las mejores de la ciudad. 

Del proyecto original, en el Archivo Municipal sólo se existe la Memoria, faltando los Planos del edificio. 

Retrato de D. Serafin Cervantes
publicado por primera vez por
Juan Igancio Ferrández en su
ponencia "La Cartagena Modernista
1900-1916" del CIMAM 2016
Serafín Cervantes Contreras [Turre (Almería), 1850 – Cartagena,1928]

De origen almeriense, se sintió atraído por el resurgir de la minería en la zona de La Unión a finales del siglo XIX. Casado con la también originaria de Turre, Dª Rosario Cervantes Gallardo, amasó una gran fortuna gracias a los negocios mineros, llegando a ser propietario de la mina “El Porvenir”. Además del negocio minero, poseyó una fábrica de serrara madera y una fábrica de agua minero-medicinal, que comercializó con la marca "Asdrúbal" gracias a un manantial que poseía cercano al Barrio de la Concepción, una fábrica de electricidad llamada “Industrias Eléctricas” y otra de hielo, ambas en el Barrio de La Concepción. También distribuía el agua potable en ese mismo lugar.

D. Serafín se hizo con la propiedad de la Plaza de Toros de Cartagena en 1910 como regalo de Reyes para su nieto Serafín, quien le pidió una plaza de toros de las desmontables, nunca pensando que su abuelo le compraría una de verdad. Un año más tarde procedería a su remodelación, posiblemente realizada por el propio Beltrí.

En lo personal su vida fue bastante desgraciada, pues su nieto Serafín falleció con tan sólo 14 años en 1918, víctima de la epidemia de gripe, su mujer lo hizo en 1923 y su hijo Diego en 1927. Su nuera Bernarda Cánovas fue la persona que estuvo siempre con él hasta su muerte el 27 de Noviembre de 1928, y quien heredó todos sus bienes. Su cuerpo está enterrado en su localidad natal de Turre.
Panteón de la familia Cervantes en su localidad
natal de Turre (Almería), lugar en donde está
enterrado Serafín Cervantes
Quisiéramos agradecer una vez más a Jose Antonio Rodríguez (jarm) por permitirnos usar sus magníficas fotografías para ilustrar esta entrada, así como a Juan Ignacio Ferrández por el retrato de Serafín Cervantes

Fuentes:

  • Cegarra Beltrí, G. "Adelante siempre. Arquitecto Víctor Beltrí y Roqueta (Tortosa 1862-cartagena 1935) 
  • Cegarra Beltrí, G. y Sánchez Espinosa, E. "Arquitectura Modernista en la Región de Murcia"
  • Ferrández García, J. I. "La "La Cartagena Modernista 1900-1916" CIMAM 2016
  • Archivo Municipal de Cartagena, Legajo CH01703 Exp.2
  • Periódico “Liberal” Madrid, 16 de Febrero de 1900.
  • Revista “La Ilustración Española y Americana” nº XVIII, 15 de mayo de 1899.
  • Revista “Arquitectura y Construcción”, nº 101 de 5 de mayo de 1901. 



domingo, 29 de octubre de 2017

84.- CASA DE FRANCISCO PÉREZ LAJARA - c/ del Niño Jesus 38, Yecla.


Casa del Maestro de obras Francisco Pérez Lajara

Detalle de uno de los balcones
Como ya comentamos en la anterior entrada de este blog, correspondiente al antiguo Sindicato Agrícola de Yecla, el modernismo en esta localidad adquirió un tono local de la mano de diversos Maestros de obras locales, entre los que destacaron: Manuel Maruenda Ortuño, autor de la obra anteriormente citada, Fernando Ros Azorín y Francisco Pérez Lajara.

Este último estuvo activo en Yecla entre 1877 y 1923, y de él se conocen varias obras suyas de estilo ecléctico ("Edificio de calle de San Francisco 6", "Edificio de calle Ortuño 8"), siendo su obra más cercana al modernismo, la que fuera su propia vivienda, levantada en el nº 38 de la calle Niño Jesús de esta localidad.

En ella destacan el trabajo de carpintería y rejería en puerta principa, la ornamentación en el voladizo que remata la fachada a modo de acroteras, intercalando el remate de la continuación de los soportes y la decoración a base de ménsulas de piedra, en la parte inferior, y de yesería, en los márgenes de las balconadas de la primera y segunda planta. Unas pilastras enmarcan la fachada, rematadas e iniciadas con decoración vegetal.

Otra obra interesante suya es la Casa para Rogelio Azorin, de estilo ecléctico, ubicada en el nº 6 de la c/ San Francisco, esquina con la c/ San José. 

Casa para Rogelio Azorín

Fernando Ros Azorín, [Yecla, 1836 – Yecla,?], que también poseía la titulación de Perito Agrimensor por la Academia de Bellas Artes de San Carlos, ocupó el puesto de Maestro de Obras del municipio de Yecla durante bastantes años, cargo que compaginaba con la realización de diversas obras particulares.

Ros fue el autor de una buena parte de los edificios levantados en la ciudad entre finales del siglo XIX y principios del XX, en su mayoría de carácter ecléctico, aunque al parecer también realizó alguna tímida incursión en el modernismo. Entre otras obras reformó la plaza de Abastos y realizó un proyecto para un nuevo cementerio, que no llegó a llevarse a cabo. 

Su edificio más interesante es la Casa de Clodoaldo Giménez en el nº 4 de la c/ de la Corredera, realizada en estilo modernista-ecléctico.

Se trata de un edificio de viviendas de tres plantas, en cuyos bajos se instalaron una carnicería, y posteriormente una tienda de ultramarinos, siendo sus elementos más destacados las sinuosas embocaduras de los huecos con ornamentaciones antropomorfas femeninas en los balcones de la primera planta, y vegetales en las ventanas de la segunda planta. 

Digna de mención es la sencilla puerta de acceso, con detalles modernistas en la parte superior. Corona el edificio un gran alero de madera con aplicaciones cerámicas. Tiene protección de grado 2, estructural.


Casa de Clodoaldo Giménez
(Fotografía: Valentí Pons Toujouse)

Puerta de la casa de Clodoaldo Giménez 
(Fotografía: Valentí Pons Toujouse)
El cementerio de Yecla es un poco decepcionante ya que apenas hay alguna obra digna de ser destacada. 

Entre ellas sobresale el mausoleo levantado en 1905, para el que fuera Teniente Hermano Mayor de la Real Maestranza de Caballería de Valencia, D. Pascual Ibáñez Galiano, en el que un ángel andrógino porta un letrero con el nombre del difunto. 

Dicho panteón, propiedad de la familia Herrero, carece actualmente de protección. Lamentablemente el ángel ha perdido ya la punta de una de sus alas. 

Mausoleo de Pascual Ibáñez Galiano en Yecla

Este modelo de ángel lo hemos encontrado también en la localidad albaceteña de Tobarra, en el mausoleo de la Familia Velasco.

Mausoleo de la familia Velasco en Tobarra (Albacete)

Firma del escultor Nebot en el pedestal de mausoleo de Yecla
El autor de estas obras fue el escultor Miguel Evaristo Nebot Orta, propietario de una empresa que trabajaba mármol, piedra y ónix, que tenía con casa central en Monóvar (Alicante), delegación en Macael (Almería) y agencias en diversas poblaciones de España, e incluso en París. 

Posteriormente Nebot creó la empresa "Marmolera Alicantina", con domicilio también en la misma localidad de Monóvar.

Durante la Guerra Civil la empresa quedó destrozada por los evacuados que se instalaron en ella. A pesar de ello logró rehacerla, y siguió trabajando hasta que en los años cuarenta fue vendida, pasando de unos propietarios a otros, hasta que finalmente cesó en su actividad.

Además de estos mausoleos, Nebot realizó diversas e interesantes obras en las provincias del sureste español, destacando la llamada "Fuente de las Ranas" de Albacete.

Fuentes: 
  • Cegarra Beltrí, G. y Sánchez Espinosa, E. "Arquitectura Modernista en la Región de Murcia"
  • Delicado Martínez, Francisco Javier “Palacetes urbanos y edificios de viviendas en Yecla durante la primera mitad del siglo XX”. http://www.yeclanoausente.es/
  • Delicado Martínez, Francisco Javier "Yecla, ciudad y arquitectura"
  • Moreno Atance, Ana María “Los cementerios contemporáneos de Yecla y su
  • arquitectura” Revista de estudios yeclanos Yakka Nº 12 (2002) Yecla (Murcia), 2002
  • Muñoz López, J. “Yecla. Memorias de su identidad”. Excmo. Ayuntamiento de Yecla. Yecla, 2009.